El objetivo del ejercicio es conocernos mejor, aceptarnos tal y como somos y, a partir de ahí, emprender el camino para desarrollar una versión mejor y más equilibrada de nosotros mismos.

SWAN es la abreviatura de:

S: Puntos fuertes
W: Debilidades
A: Objetivos / Ambiciones
N: Necesidades

Los puntos fuertes son nuestras cualidades positivas. Pueden ser rasgos de carácter (amabilidad, gratitud, valentía y otros) o habilidades que hemos desarrollado (dibujo, resistencia física, capacidad de presentación y otras). Al hacer el ejercicio y describir nuestros puntos fuertes no debemos pensar sólo en nuestros puntos fuertes distintivos, sino que debemos pensar en todo nuestro potencial. Podemos tener puntos fuertes dormidos, puntos fuertes que no utilizamos activamente. Es bueno escribirlo todo, exhaustivamente, pero hacerlo con honestidad e imparcialidad.

Las debilidades son aquellas cualidades que limitan nuestro potencial. Impiden nuestro progreso. Por ejemplo: la pereza, la dilación, la ira y la irritabilidad, la falta de paciencia, etc. La mayoría de nosotros hemos aprendido o pensamos que debemos ocultar nuestras debilidades. Esto conduce muy a menudo a aumentar los problemas y no a resolverlos. Nuestro objetivo debería ser ser conscientes de nuestras debilidades y descubrir cómo podemos utilizar nuestras Fortalezas para superar nuestras Debilidades.

Los objetivos (ambiciones) son las cosas que nos hacen levantarnos de la cama cada día, trabajar duro y avanzar. Cuando pensemos y hagamos una lista de nuestros objetivos, es bueno recordar que deben ser realistas, cosas que podamos conseguir (utilizando nuestras Fortalezas) y no sueños irracionales.

Toda persona tiene necesidades. Nuestras necesidades básicas son las de comida, agua, refugio, ropa, etc. Cuando nuestras necesidades básicas están cubiertas, empezamos a percibir necesidades como el amor, la educación, el estatus social, el crecimiento, etc. En general, tenemos seis tipos de necesidades: físicas, mentales, emocionales, psicológicas, sociales y espirituales. Debemos tomarnos tiempo, hacer una lista de nuestras necesidades y ordenarlas en las categorías específicas.

Construir una versión mejor y más equilibrada de nosotros mismos.

El ejercicio SWAN requiere que nos tomemos tiempo y trabajemos en nosotros mismos. Para ello necesitamos perseverancia en la búsqueda de respuestas a las siguientes preguntas:

Fortalezas:

  • ¿Qué puntos fuertes quiero desarrollar en mí?
  • ¿Qué puntos fuertes he heredado de mi familia?
  • ¿Cuáles son mis puntos fuertes, según las personas que me conocen?
  • ¿Qué puntos fuertes puedo utilizar para superar mis puntos débiles?
  • ¿Cuáles de mis puntos fuertes pueden ayudarme a alcanzar mis objetivos?

Debilidades:

  • ¿Cuáles son mis principales debilidades?
  • ¿Qué debilidades puedo superar?
  • ¿Qué debilidades puedo aceptar y vivir con ellas? ¿Qué debilidades no puedo aceptar?
  • ¿Puedo convertir mis debilidades en fortalezas?
  • ¿Qué debilidades me impiden alcanzar mis objetivos?

Objetivos

  • ¿Qué objetivos son realistas y alcanzables? Abandonar los objetivos poco realistas.
  • ¿Cuál es el origen de mis objetivos: la familia, mis sueños, las expectativas de la sociedad?
  • ¿En qué se basan mis objetivos: en el miedo, en el deseo, en el amor?

Necesidades

  • ¿Cuáles son mis verdaderas necesidades, no mis deseos?
  • ¿Es una necesidad mía o una expectativa de la sociedad?
  • ¿Cuáles de mis necesidades están satisfechas? ¿Qué debería hacer para satisfacer el resto?

El creador de este ejercicio, Swami Niranjananda, recomienda que lo hagamos cada día durante 3 meses. Podemos utilizar el viejo y probado método: rellenar la tabla SWAN (ver la tabla) en un papel y con un bolígrafo, o podemos hacer una práctica meditativa en un momento conveniente del día (por la mañana o por la tarde, como mucho).

Después de 3 meses podemos terminar la práctica, porque para entonces habremos logrado una conciencia y un control mucho mayor sobre nuestra mente y nuestros pensamientos. Habremos cambiado nuestra actitud hacia nosotros mismos, aceptando nuestro papel natural en la vida: ser quienes somos y no otra persona. Habremos empezado a vernos a nosotros mismos de una manera más positiva y de aceptación.

 

[i] Esta práctica ha sido desarrollada por Swami Niranjananda (Satyananda Yoga) como una meditación para la autorregulación y el control de nuestra mente. «En última instancia, a través de las prácticas de meditación SWAN, se alcanza una etapa de integración en la que los diferentes niveles de la personalidad, instintivo, emocional, mental y psíquico, son capaces de funcionar y coordinarse armoniosamente». ~Swami Niranjanananda Saraswati

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